todo por una vida juntos
a veces el final no encuantra su momento.
Te voy a denunciar, sí, porque me dejas aqui rodeada de tiempo y sin un mínimo beso que darte. Asíque te voy a poner la denuncia que no te han puesto en tu vida, voy a llamar al juez, que tus besos no se alejen ni un milímetro de mi piel nunca más. Eso voy a hacer. Dejarte sin un duro. Acercarte a mi hasta que no puedas más. Proclamar la comisura de tus labios propiedad privada. Eres un imbécil. Vuelve. Que te echo de menos.
Le gustaban las chicas muy delgadas. Esas que llevan vestidos cortísimos y pantalonesrotos, tacones y las uñas cada día de un color. Risueñas y algo más bajitas que él. Rubias, delgadas, pequeñitas, alegres. Como tú, me dijo. Cómo yo.. A mi me gustaban los chicos muy guapos. Rebeldes, morenos y de manos suaves. De esos que llevan los pantalones muy caídos y enseñan los calzoncillos de colores. Como tú, le dije. Cómo él.. Hasta aquí, y hasta ahora :)
Me hizo tanta falta echarte de menos, como volverte a querer.
Y me fui de tu mano dando saltitos, brincaba como los niños sobre los charcos de octubre, parecía ser feliz, pero nadie acababa de creérselo.
Cómo nunca me acuerdo de nada, me resulta muy fácil olvidar. Olvido rápido, sin ningún esfuerzo, puedo olvidar semanas en un par de minutos si me concentro y pienso muy muy fuerte. Así es cómo consigo querer a ratos. Así es cómo conseguía dormirme llorando y levantarme a saltos. Qué raro esto de la memoria.. y qué bonito. Olvidar tambien es triste. Pero yo sigo pensando fuerte, y así no recuerdo nunca. Así cada mañana de tu vida se convierte en la primera. La primera vez que sonríes, la primera vez que te encuentras con él y piesas joqueguapoes, el primer abrazo, el primer madrugón.. Y siempre es mucho más bonito empezar de cero. Mucho más bonito. Pero a mi hace mucho tiempo que no me apetece olvidar, y tengo miedo.
La forma en que sonríes cuando eres feliz, pero feliz de verdad, y tus enfados tontos cuando yo me pongo más tonta todavía. Todo eso que te hace así, así cómo yo te quiero. Así cómo a mi me gustas, de esa forma. Tienes defectos pero aún sigo pensando en si no los tubieras, y en lo raro que sería que fueras tan perfecto. Yo no quiero tenerte perfecto conmigo ni con nadie. Te quiero a tí. A esos gestos raros que haces cuando crees que nadie te mira, y a la manía que tienes de quitarme las cosas de las manos. Te quiero de esa forma tan mía que tengo de quererte.
Adoro que me besen la espalda cuando duermo, que me hagan volar y me cuenten lo que necesitan contarle a alguien. Mis días saben a viento, a calor y a chicles de melocotón, a sonidos y palabras raras, a electricidad, a color rojo, a brillo de labios, a junio y septiembre, al olor del pintauñas y al sonido de mis tacones, incluso a horas sin dormir.Para mi nunca es demasiado tarde. Puede que en mi caso todo sea demasiado pronto, es pronto para ser quien quiero ser. Me gusta ver las cosas de otro modo y si es posible, intentar hacer que otros lo vean desde mi perspectiva y así puedan saborear un poquito de mi mundo. Hacer sentir lo que no se a sentido nunca.
Mónica
Ni lo sabe ni le importa. No quiere enterarse de que la madre de Ángel es maestra y su padre empresario, que tiene una hermana mayor y dos hermanos pequeños, que en el colegio se le daba bien el baloncesto pero no el fútbol. Mónica no quiere enterarse de que compartía el cuarto con un hermano y tenía fotos pegadas en la pared. No quiere enterarse de que existen fotos de cuando era un golfillo desdentado de seis años o un niño sonriente de diez con un corte de pelo horrible. No quiere que sea corriente y no quiere prueba alguna de que no siempre fue guapo.
-No lo estás tratando cómo un ser humano.
-Lo sé, no quiero conocer sus esperanzas ni sus sueños.
Mónica ha tenido bastante con las esperanzas y los sueños de otro. No quiere más. No quiere ningún un sueño bonito más. Mónica es increible. Y está increíblemente rota.
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